La dificultad de un itinerario de snowboard de montaña
Por freeride el 08/12/2007 a las 16:18:30 »4724 visitas - 6 comentarios
Hoy en dÃa nos encontramos completamente sumergidos en una especia de vorágine de la cual siempre parece ser muy dificil escapar. Me refiero a la obsesión por ser más, por ser mejor, por lograr lo que otros no han conseguido, o en su defecto, que sean pocos los que lo hayan hecho, y el snowboard, o mejor dicho, los que lo practicamos, no estamos fuera de este mundo.
Es por esto que nos vemos inundados de imágenes, fijas o en movimiento, de gente que es capaz de bajar por sitios cada vez más difÃciles, realizar trucos cada vez con más aire, con más estilo, con más....lo que sea.
Pero cuando hacemos snowboard de montaña no debemos dejarnos impresionar por esas fotografÃas, o esos videos, que tantas veces hemos mirado o remirado pensando en algún dÃa emular a gente que, no hay que olvidarse de ello, es profesional, y se gana la vida de esta manera. Gente que para conseguir esas lÃneas fantásticas dedican muchas horas al año a nuestro deporte, y además, cobran por ello, cuestion que tampoco conviene olvidar.
El snowboard de montaña, a nivel de aficionado, tiene menos de glamour, y mucho de esfuerzo y de cáculos e intuiciones, a varios niveles. Y me gustarÃa explicar algunos de los parámetros que debemos tener en cuenta a la hora de preparar una salida.
Lo más importante que hay que tener en cuenta es adaptar nuestra salida a nuestro nivel de snowboard. Parece evidente, pero a veces nos dejamos llevar por lo que comentaba en el primer párrafo, y pensamos que somos capaces de hacer más de lo que realmente somos capaces.
Tampoco es lo mismo hacer snowboard de montaña en una montaña aislada y alejada de un nucleo habitado, que hacerlo en las cercanÃas de una estación de esquÃ, donde su infraestructura nos podrÃa ayudar en caso de un apuro.
A la hora de valorar la dificultad de un descenso de montaña, hay que tener en cuenta muchos factores. Algunos de ellos son sensiblemente constantes, como la pendiente, la orientación, la orografÃa. Otros, en cambio, son factores variables, como la cantidad y estado de la nieve, el momento de la temporada, las horas de sol, o la hora del ascenso y descenso. Por último, tambien existen otros factores inherentes a la persona, y por naturaleza, estos factores suelen ser cambiantes y de dificil valoración, pero sumamente importantes, como son el estado de ánimo, la fortaleza de la persona para afrontar problemas, y la forma fÃsica.
Lo que está claro es que en el mundo del snowboard de montaña no existe una escala indicativa de las dificultades suficientemente clara, generalizada y objetiva. Las condiciones pueden hacer variar mucho la dificultad de la misma ascensión dependiendo del momento de la temporada, del dÃa o hasta incluso de la hora, y esta variabilidad a menudo convierte en inutil cualquier intento de indicación.
Lo fundamental para evaluar la dificultad de una ascensión es el desnivel, la dureza, la longitud, la inclinación de las palas, tanto de ascenso como de descenso, y la exposición a peligros objetivos. Pero en realidad, lo más importante es una correcta evaluación sobre el terreno de las condiciones de la nieve y la montaña, y para ello lo más útil es la experiencia. Pero como la experiencia se consigue saliendo al monte, y no leyendo, os animo profundamente a comenzar, dando pequeños pasos, por montañas asequibles y relativamente poco peligrosas, para ir avanzando y conociendo cada vez más el apasionante mundo de la montaña invernal.
A partir de ahora, intentaremos utilizar tres escalas diferentes para evaluar los itinerarios que realicemos en snowboard y que se publicarán en www.snowevolution.com. Aún asÃ, se intentarán actualizar los anteriores reportajes para que los lectores puedan tener una guÃa más completa. Estas tres escalas, son conocidas y bastante utilizadas en el mundo del esquà de montaña, donde han sido inventadas. No obstante son perfectamente utilizables cuando se practica el snowboard de montaña, con pequeñas salvedades que merece la pena tenerlas en cuenta.
ME – Esquiador mediano, es decir, esquiador con poca experiencia. El terreno debe ser amplio y la pendiente moderada o poco pronunciada.
BE – Buen Esquiador, es decir, esquiadores capaces de operar en terrenos reducidos con pendientes de hasta 30º y nieves no del todo buenas.
MBE – Muy buen esquiador, es decir, el que es capaz de hacer itinerarios de alta dificultad, con pendientes de hasta 40º, con pasajes expuestos y oligados y nieves de todos los tipos.
A esta simple clasificación, se le puede añadir la letra A al final del acrónimo para calificar la ruta y/o esquiador como alpinista, cosa que pretende reflejar que se necesitan unas ciertas aptitudes, conocimentos y material propios del mundo alpinÃstico para superar con garantÃas un recorrido, por ejemplo, tramos sin esquÃs ayudados con piolet, crampones, cuerdas y/u otras tècnicas de progresión.
La adaptación de la escala Blachère al snowboard de montaña es directa, sin ningún tipo de indicación. Simplemente cabrÃa comentar que la progresión en la ascensión del snowboard de montaña se realiza hoy en dÃa mayoritariamente con la tabla a la espalda, y por tanto, el uso de crampones y piolet no confiere a una ruta el calificativo de alpinista explicado en el párrafo anterior por el mero hecho de usar estas herramientas en el ascenso.
Escala Traynard
Esta escala acota la inclinación y configuración del terreno y sirve, por tanto, para valorar la pendiente y la exposición del descenso.
S1 – Terrenos planos o mÃnimamente inclinados. Carreteras o caminos.
S2 – Terrenos poco inclinados, con fácil maniobrabilidad.
S3 – Pendiente moderada, inferior a 35º, con amplitud para girar.
S4 – Pendiente superior a 35º o 40º, terreno estrecho y obligado en los giros debido a dificultades naturales como corredores, grietas, cornisas, etc.
S5 – Pendientes muy fuertes, superiores a 45º, muy obligadas y con gran exposición. Es la frontera del esquiador o del rider de alto nivel.
La adaptación de la escala Traynard al snowboard de montaña tambien es directa. Aunque me gustarÃa poner de manifiesto cierta singularidad de la tabla de snowboard respecto a los esquÃs que puede ser determinante y que tambien puede hacer variar la escala ligeramente.
Itinerario comprometido, que exige experiencia, un buen entrenamiento, con tramos delicados y expuestos, con pendientes medias a fuertes sostenidas. Puede exigir el uso de piolet, crampones o cuerda (para el descenso). Según las condiciones el itinerario puede devenir muy difÃcil.
De las tres escalas, la única que es medianamente objetiva es la escala Traynard, puesto que se basa en el cálculo de la pendiente y en la existencia fÃsica de irregularidades orográficas que modelan la montaña y que pueden complicar el descenso. Las otras dos escalas son, por naturaleza, subjetivas, y por tanto, sirven como parámetros de referencia, pero nada más que eso.
Por SnowAstur el 08/12/2007 a las 18:14:00: Una explicación muy diáfana y acertada. Excelente artÃculo.
Por AVI el 09/12/2007 a las 17:54:45: Ante todo estoy muy agradecido de leer un articulo sobre snowboard de montaña, pero discrepo en el afan de puntuar, evaluar o categorizar nuestras acciones en la montaña en una modalidad en que lo mas sublime es la sencillez y naturalidad con que cada rider sea capaz de ejecutar sus lineas sin dejar de pensar en grande.
Para nada es un intento burdo de mostrar que se ha hecho "más que otro", puesto que de eso es precisamente de lo que me quejo en la primera parte del artÃculo.
La sencillez y la naturalidad se rompen bruxcamente cuando uno se mete en un fregado en donde nunca se debió de haber metido. Si estas escalas ayudan a que no suceda, contento estoy.
Por Justin el 12/12/2007 a las 14:47:31: Muy bueno....
Aunq le hecho en falta alguna foto para que se haga mas llevadero tanta lectura :)
Por xabi... el 19/12/2007 a las 15:39:08: Muy bueno y didactico ariculo freeride.
Solo puntualizar en k estoy totalmente de acuerdo contigo en el tema en k los skiadores disponen de dos cantos y nosotros solo de uno, ademas el skiador en situaciones compeljas abriendo y flexionando las piernas gana mucho en cuanto a controlar mejor el equlibrio, pero a nuestro favor tenemos el poder llevar el piolet en la mano en caso de caida. Alguna vez he pensado al ver a un esquiador en alguna zona comprometida k ante una caida... ufff, mal rollito, sin embargo a mi personalmete el piolet me da una seguridad del copon..., claro esta solo para caidas controladas, ya k para una caida descontrolada... cuanto mas lejos el piolo... mejor!!!
Nach, lo k comentas de la sudada..., es normal con ropa de snow ya k son muy impermeables (lluvia, nieve, viento...) pero bastante menos traspirables k la ropa de montaña. Yo en pista utilizo tb la de montaña y alguna vez en algun telesilla (la semana pasada en Austria -15... cojones!!!) bien k me he acordado de la ropa k llevais vosotros....
Un saludo...